La primera publicidad que se hizo no vendía un producto o servicio. En la primera publicidad “se vendía” un líder a sí mismo. Era la propaganda política.

En el Cuarto Milenio antes de Cristo los reyes de Mesopotamia plantaban “vallas publicitarias” anunciando sus gestas (algunas con “publicidad engañosa”) Y desde ellos hasta nuestros días, todos los estados y gobernantes han utilizado este tipo de publicidad.

Roma llevó la propaganda institucional a su máxima expresión y creó el logotipo más conocido y temido de todos los tiempos: El Águila Romana. Sus campañas propagandísticas “conquistaron” todo el Mediterráneo. Incluso Ilici.

En este primer espacio de la exposición encontrarás cómo se comunicaban tanto los partidos políticos como las instituciones del momento desde el siglo pasado hasta la actualidad.